Bob el Inventor y las Gafas del Tiempo…

ESCRITORA: Delia Serrano

CROCHETE: CHIHIRO.HIKARI y Crochet_garage

©prohibida su total o parcial reproducción

Hoy Bob está muy nervioso, es un día muy importante para él, pues viene el Alcalde Romni, a ver cómo está el proyecto que le encargó el mes pasado.

Resulta que Romni tiene un perro pastor que es muy pequeño, y le encanta jugar con los topos del huerto, pero esta vez se le ha ido de las manos, y los agujeros no los ha hecho sólo en su huerto, si no, que se ha dedicado a jugar en los huertos de todo el barrio…

Y los vecinos están que se hechan las manos a la cabeza, porque ha destrozado toda la calle, bueno, calle, barrio, pueblo… ¡Hay agujeros por todas partes!

Vas caminando por cualquier parte y te encuentras el famoso agujero de topo. Así que Romni fue a ver a Bob y encargarle lo único que el creía podría solucionar algo sin que todos los vecinos se le vengan encima.

– ¡Bob!, es una tarea muy complicada, pero sé que tú podrás hacerlo, no es la primera vez que me sorprendes con ello. – Y se fue cerrando la puerta…

Aún hoy, cuando Bob mira los planos de encima de su mesa, le duele la cabeza de lo descabellado que era lo que le había pedido, y en esta ocasión le toca decirle que no.

No le ha hecho exactamente lo que el quería, le ha hecho un sucedaneo… Algo mucho más sencillo y práctico, eso sí, le tocará hacer la faena a él. En éste caso, Bob cree que es lo más conveniente para el Alcalde.

– ¡Toc!, ¡Toc!… – llaman a la puerta…

– Ya puede entrar, señor alcalde, la puerta esta abierta.

– Es cierto, que nunca la cierras, un día te llevarás un susto, si entra alguién que no esperes. – le dice el Alcalde.

– Eso no pasará, todo el mundo llama antes de entrar.

El Alcalde se frota las manos y lo mira con cara entusiasmada esperando su ‘Gran Máquina de La Verdad Verdadera’ que había pedido a Bob.

Su cara cambia de color cuando lo ve aparecer con una gafas, unas simples gafas verdes puestas en la cabeza…

-¡¿Pero qué es esto, Bob?!, no se parece en nada a los planos que te dí…

– Romni, no te alteres, lo que inventaste no tenía ni pies ni cabeza, la ‘Máquina de la Verdad Verdadera’, para que todos vieran como tu cachorro hacia los agujeros, detrás de un topo negro… ¿Y qué te piensas qué hubieran dicho los vecinos..?… – Y continúa…

– Pobrecito, el perrito… ¡Pues no!, dirían lo que dicen ahora, que como cojan al que ha sido… Le van a cantar las cuarenta, no es manera de dejar las calles… Los responsables no són los animales, si no los dueños… Y tienes suerte que nadie sospecha de tí… Que si no… la alcaldía se te acabaría pronto…

El Alcalde se pone verde, su cara se transforma, es la primera vez que alguién es tan sincero con él y además le lleva la contra. después de que le salga humo por las orejas y que parezca que vaya a explotar, el Alcalde se relaja y mirando a Bob, le dice:

– A ver… Cuentame que me has preparado…

– Pues es muy sencillo, estas gafas llevan un temporizador y una energia mega ultra potente, cuando mueves el temporizador te envia al punto exacto donde le marcas, es decir, para ir al pasado.

– Al pasado… ¡¿Quieres decir que son unas gafas del Tiempo?!

– ¡Si!

– Esto es genial!, amigo Bob… – le dice el Alcalde mientras le da palmaditas en la espalda, sin escuchar nada de lo que le explica Bob.

– Romni, escuchame bien, no es del tiempo, sólo puedes ir al pasado, siempre va hacia atrás en el tiempo… Es decir, siempre irá más atrás de donde estes, y recuerda es para solucionar los ‘agujeros de Topo’, para nada más… Y tiene un tiempo limitado…

– Un tiempo limitado… ¿A qué te refieres con esto? De un tiempo limitado… – pregunta intrigado.

– Pues que esta preparada solo para cuatro horas de viaje, nada más, así que debes ir al punto de inicio donde empezó todo con el topo, y arreglarlo lo antes posible, todo lo que cambies allí, cambiará el momento en el que estamos ahora y yo no podré hacer nada para remediarlo…

En ese momento, las gafas empiezan a chisporretear, saliendo chispas de una de las partes y empieza a oler a quemado…

– ¡Qué extraño…! Algo está pasando…,voy a cogerlas ….

– ¡Espera!, no te las pongas… – demasiado tarde, Romni ya había desaparecido.

Suerte que Bob es un oso precavido, si, un oso… ¡A claro!, no os lo había dicho… Bob es un Oso y Romni otro, bueno… Sigamos… Bob ha construido otras gafas para él, sincronizadas a las de Romni, para que no se altere el orden del tiempo…

Pero antes de ponerselas, por la puerta aparece alguién totalmente inesperado…

– ¡Qué haces tú aquí!, no puedes estar aquí, es peligroso…

– Lo sé, pero esto es muy importante, en el momento oportuno y sabrás cuando será, tira las Gafas de Romni al lago, o de lo contrario no podreis volver ninguno de los dos… ‘los agujeros de Topo’ no son lo que parece, tened cuidado… – y desaparece sin más esfumandose entre la niebla.

Que extraño, a que se referiría… Y ¿por qué él y en ese preciso instante…?

Bob se quedo pensativo, mientras sus gafas se iluminan continuamente cambiando de esfera y por consiguiente significa que Romni estaba cambiando de tiempo y lugar, no podia esperar más debia salir ya.

Primer lugar de visita, justo antes de ir a ver a Bob, entre unos matorrales puede ver a Romni hablando con otro oso del pueblo, sus voces son lo suficientemente fuertes como para escuchar lo que dicen…

– Bob no sospecha nada, esta vez si podremos dar el cambiazo… Espero que nadie corra peligro y todo vuelva a la normalidad, nadie puede saber que esos agujeros no los hizo Flipi, tu perro jugando con los Topos… O tendremos un grave problema. – dice aquella figura no reconocible para Bob, y tal y como acaba de hablar, tanto él como Romni desaparecen del lugar.

Bob se acerca con cautela y sobre la entrada en el suelo, ve un extraño papel marcado con una cruz de color verde, cerca del bosque, en el acantilado del Alfararero, allí es donde Romni, supuestamente encontro a Flipi.

Y digo supuestamente porque ya nada es lo que parece, justo en el preciso instante que Bob coje el papel, sus gafas se activan y Bob desaparece de allí para ir a otro punto concreto del pueblo, ahora está en el acantilado… Pero… Espera un momento ese en Romni…

– Romni… Espera… Dejame que te acompañe… – Intenta decirle Bob desde lejos, pero algo diferente le pasa a Romni… Sus ojos, sus ojos… No, no… no …

¡Dios!, ese no es Romni, sus ojos son muy diferentes, y por detrás de su abrigo le sale… ¡Una cola!, no puede ser… ¡Es Flipi!

– ¡Flipi!, Flipi, ven bonito… Ven… – dice Bob sin pensarselo dos veces.

Y en eso, aquella figura se gira y al taparse la luna, va directo hacia Bob a cuatro patas y meneandole la cola como si hiciera veinte mil años que no le vé.

Bob se percata de la extrañez de sus patas traseras, pues son iguales que las sullas, y en su cabeza hay dos orejas de oso… Y no un oso cualquiera, reconoceria esas orejas en cualquier parte del mundo, son de su amigo Gronchi, Gronchi el aventurero…

Creadora @Crochet-garage

Gronchi desaparecio hace dos decadas,

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